Will Turner es un personaje ficticio de la saga fílmica Piratas del Caribe que encarna a un joven herrero de ascendencia pirata enamorado de Elizabeth Swann. Es interpretado por el actor Orlando Bloom.
A la edad de 12 años, el barco de Will fue asaltado por La Perla Negra y él con su medallón fue flotando insconsciente hasta el barco de Weatherby Swann. Cuando crece se hace herrero, y se enamora de Elizabeth Swann, la hija del gobernador. Al enterarse de que secuestran a Elizabeth por culpa de su medallón, creyendo que el padre de ésta era el de Will ("Bill El Botas") va en su búsqueda y tras mil peripecias, acaba junto a Jack Sparrow y Barbossa.
Piratas del Caribe: La Maldición de la Perla Negra
Para el pícaro y seductor capitán Jack Spa-rrow (Johnny Depp), las cristalinas aguas del Caribe, al igual que todos los mares del mundo, representan un gigantesco escenario lleno de misterio y aventuras. Pero la idílica vida de Jack zozobra cuando su enemigo, el astuto capitán Barbossa (Geoffrey Rush), le roba su barco, la Perla Negra, y ataca la ciudad de Port Royal, secuestrando a Elizabeth Swann (Keira Knightley), la preciosa hija del Gobernador (Jonathan Pryce). Will Turner (Orlando Bloom), el amigo de la infancia de Elizabeth, se une a Jack para requisar el barco más rápido de la flota inglesa, el Interceptor, en un acto de galantería para rescatarla y de paso recuperar la Perla Negra. Pero el prometido de Elizabeth, el ambicioso y atrac-tivo comodoro Norrington (Jack Davenport), persigue al dúo y a su variopinta tripulación a bordo del Dauntless. Aunque Will no lo sabe, Barbossa y su tripulación son víctimas de un conjuro por el que están condenados a vivir eternamente y a transformarse cada noche en esqueletos vivientes. El conjuro sólo puede romperse si devuelven el tesoro que un día robaron.
Piratas de Caribe:El cofre del hombre muerto
A pesar de que ya se ha levantado la maldición de la Perla Negra, una amenaza aún más aterradora se cierne sobre su capitán y su avezada tripulación: parece ser que Jack tiene una deuda de sangre con el legendario Davy Jones (Bill Nighy), el Amo de las Profundidades del Océano, que capitanea el fantasmal Flying Dutchman, al que ningún otro barco puede igualar en velocidad y botines apresados. A menos que el astuto Jack encuentre la forma de saldar este pacto con el diablo, estará condenado por la eternidad a una vida más allá de la muerte al servicio de Jones. Este acontecimiento interrumpe los planes de boda de Will Turner (Orlando Bloom) y Elizabeth Swann (Keira Knightley), que, una vez más, se ven arrastrados por las desventuras de Jack (Johnny Depp), y que les enfrentarán a monstruos marinos, isleños con cara de pocos amigos, a la extravagante adivina Tia Dalma (Naomie Harris) e incluso a la aparición del padre de Will, desaparecido hace tiempo que se llama Bootstrap Bill (Stellan Skarsgard). Y por si fuera poco, el despiadado cazador de piratas Lord Cutler Beckett (Tom Hollander) de la East India Trading Company se ha empeñado en recuperar el legendario Cofre del Hombre Muerto. Según la leyenda, quien posea el Cofre del Hombre Muerto podrá controlar a Davy Jones. Beckett tiene la intención de utilizar este asombroso poder para destruir para siempre hasta el último de los Piratas del Caribe. Pero los tiempos están cambiando en alta mar, donde los hombres de negocios y los burócratas se están convirtiendo en los verdaderos piratas, así que los bucaneros de espíritu libre y amantes de la diversión como Jack y su tripulación corren peligro de extinción.